Unfollowers for Instagram es una app bien valorada en su categoría. Muestra los datos que más le importan a los creadores: quién te dejó de seguir recientemente, a quién sigues que no te sigue de vuelta, y cómo cambian esos números con el tiempo. Los usuarios la descargan precisamente porque funciona. La cuestión no es si entrega los datos. La cuestión es cómo obtiene esos datos, y qué te cuesta eso.
Para obtener tu información de seguidores, Unfollowers for Instagram necesita acceso activo a tu cuenta de Instagram. Eso significa tus credenciales de inicio de sesión, entregadas a un servicio de terceros. Instagram no autoriza esto. Su Política de Plataforma prohíbe explícitamente almacenar contraseñas de usuarios o suplantar usuarios para acceder a la API. Cuando Instagram lo detecta (y lo hace), la cuenta enfrenta consecuencias. Eso puede significar un bloqueo temporal, un restablecimiento forzado de contraseña, o en casos repetidos, un baneo permanente.
WhoUnfollowed se construyó específicamente porque este intercambio es malo. Instagram le da a cada usuario el derecho de descargar sus propios datos bajo el Artículo 20 del RGPD. Vas a la configuración de Instagram, solicitas un export de datos, e Instagram prepara un archivo ZIP. Subes ese ZIP a WhoUnfollowed, y la app lo procesa localmente en tu navegador. Si subes un segundo ZIP de una fecha posterior, ves la diferencia: todos los que te dejaron de seguir en ese periodo, con marca de tiempo. El archivo nunca llega a un servidor. La app nunca toca Instagram. No hay nada que pueda marcarse.